Participación de las comunidades locales en áreas protegidas

Emerge la participación de las comunidades como una alternativa para hacer frente a las complejidades que se presentan en la administración de un área de conservación. En Chile, en el presupuesto, inversión y dotación de capital humano para la gestión de las áreas protegidas públicas son escasos, sumado a que, la Corporación Nacional Forestal (CONAF), institución administradora, se enfrenta cada vez más a incendios forestales, masificación de visitantes y de proyectos inmobiliarios, todo lo cual va en contra del objetivo de protección y conservación. Son varios temas que CONAF no logra resolver por sí sola, es por ello, que surge esta oportunidad de trabajar en conjunto con otras instituciones públicas, privadas, academia y comunidades locales. Este proceso ha sido comprendido como gobernanza para los actores vinculados a la conservación y el turismo.

Sin embargo, los mecanismos de participación siguen siendo poco efectivos, son consultivos y no vinculantes, pues las decisiones finalmente la toman los “dueños” de las áreas protegidas del sector público y privado, al igual que en el resto del mundo, aferrándose a una conservación de carácter colonialista y de arriba hacia abajo. Aún no se presentan espacios para que realmente las comunidades locales puedan co-administrar y tomar decisiones. La experiencia nortina en la Reserva Nacional Laguna Chaxa, es uno de los ejemplos más avanzados sobre participación de comunidades indígenas, sin embargo, se enmarca dentro de un plano consultivo y de co-gestión, pues, tampoco participan en la toma de decisiones. En el caso del sur de Chile, el que las comunidades mapuche puedan co-administrar un área con derecho ancestral es aún impensado, o tal vez evitado.

Podemos pensar que un cambio de institucionalidad ambiental para administrar las áreas protegidas públicas del país a través del proyecto de Ley que crearía el Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas (SBAP), podría ser beneficioso para la participación, no obstante, no es para nada seguro, porque no explicita mecanismos vinculantes de participación ni de gobernanza.

Dr. © Guillermo Pacheco Habert

Columna de opinión publicada en Diario El Llanquihue de Puerto Montt el día 21 de Abril de 2022.
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