¿Qué es una “sociedad regional”?

El fuerte impulso a una agenda efectiva de descentralización y de puesta en valor de lo que es propio de cada región, se funda, entre otros aspectos, en la existencia tanto de ethos comunes, como así también en la certeza de que hay vida que late vigorosamente en las llamadas “sociedades regionales”. Se argumenta que las regiones no sólo son realidades administrativas, sino que portan en su seno identidades singulares que son su fundamento y su razón de ser.

Para entender este argumento, recordemos que la idea de sociedad tiene su antecedente en el mundo clásico, donde se la concebía como una unión estable que produce relaciones de convivencia, jerarquía y comunidad espiritual. Posteriormente, la modernidad utilizó la idea de sociedad para superar el concepto de comunidad, realidad que era objeto de un profundo desprecio intelectual. La sociedad era, por lo tanto, la racionalidad esperada y deseada; así también, el principio activo que siempre nos debe organizar.  

Sin embargo, la consecuencia de este razonamiento es clara; la sociedad resulta ser lo mismo que el Estado nación; a saber, la sociedad recubre el contorno del país y estructura lo que, en nuestro caso, llamamos habitualmente “la sociedad chilena”.

Hoy en día, la realidad resulta ser más rica y compleja y la evidencia supera lo puramente nacional. Estamos viviendo una reestructuración de lo que, por ejemplo, Anthony Giddens caracteriza como la condición de ámbito indefinido entre “tiempo” y “espacio; proceso donde nuevas unidades territoriales (en nuestro caso, las regiones) cobran un valor fundamental.

Así también, Cornelius Castoriadis nos señalará que, en esta vorágine de mutaciones, la sociedad es más bien un cosmos de sentido. La sociedad es, ante todo, un significado y un impulso ordenador. Por ello, lo que nos permite hablar de “esta sociedad” y no de “otra” es precisamente esa frontera imaginaria – no administrativa – de sentido(s) que nos une.

Fortalecer, por lo tanto, la idea de “sociedad regional” requiere, como bello desafío, identificar y abordar esos sentidos y propósitos comunes, los que deben constituirse en nuestro indispensable horizonte de encuentro, colaboración y desarrollo.

Dr. Marcel Thezá Manríquez

Columna de opinión publicada en Diario El Austral de Osorno el día 28 de Abril de 2022.
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