Un pacto para la gobernanza territorial

La diversidad de ecosistemas agrícolas, forestales, acuáticos y marinos de nuestra Provincia y Región no solo es fértil en la provisión de riquezas, sino que también en la incubación de conflictos. Dada la heterogeneidad de actividades sobre un mismo territorio, las frecuentes tensiones no son sorpresivas. En las costas por ejemplo son casi 190 caletas de pescadores que operan en zonas libres y en más de 300 Áreas de Manejo; más de 2.300 centros de acuicultura de choritos y salmones; casi 70 solicitudes de Espacios Costeros Marinos para Pueblos Originarios; 4 Áreas Marinas Protegidas; y 2 grandes Planes de Manejo de mariscos y algas. La superposición de intereses en el mar no es menor en tierra, y es evidente que desafía las formas conocidas de articulación entre sectores productivos. 

Mejores relaciones entre los actores son aún más necesarias considerando los acelerados cambios ambientales. En el mar, la sobreexplotación de recursos, la contaminación y eutrofización de las aguas, el aumento de temperaturas, las mareas rojas y otras enfermedades que atacan a las especies, generan una creciente incertidumbre sobre la posibilidad y compatibilidad entre los modos de vida tradicionales, las industrias acuícolas y la conservación marina. Ya sea por factores naturales o antrópicos, cambiarán tanto las condiciones de uso de los recursos naturales como la exposición a fenómenos de riesgo ambiental. Ante estos problemas, lo usual ha sido competir por hacerse más grande y así imponerse ante el más chico. Pero la mala costumbre de evadir responsabilidades, de buscar culpables y compensaciones, o de reaccionar tarde y mitigar los impactos, arriesga no solo la sustentabilidad de la pesca y acuicultura- sino que de toda la economía regional. Una nueva mirada implica entender y practicar un principio distinto: el éxito de mi actividad depende del éxito de mis vecinos; y la viabilidad de todos depende de las condiciones de un mismo ecosistema. 

Osorno y las demás provincias necesitan desarrollar capacidades adaptativas de múltiples actores interdependientes. El nuevo pacto para la sustentabilidad y la inclusión representa una iniciativa promisoria en esa dirección. Poner a trabajar a tomadores de decisiones, generadores de ciencia/tecnología, y herederos de los saberes locales con el foco en resolver problemas complejos, amerita esta vez compromisos y acciones más ambiciosas de colaboración.

Dr. Andrés Marín Ricke

Columna de opinión publicada en Diario El Austral de Osorno el día 24 de Mayo de 2022.
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