El Grupo de Estudios Sociales sobre Alimentación (GESA), integrado por investigadores e investigadoras de las universidades de Los Lagos (CEDER), Católica, de Chile y Autónoma, realizó su primera sesión oficial de 2026 -en modalidad híbrida- con la presentación de la antropóloga y académica UC Cari Tusing, quien expuso avances de su investigación sobre certificaciones alimentarias en América Latina.
Bajo el título “Certificado y sellado: producción y consumo de autenticidad y sustentabilidad en América Latina”, Tusing abordó etnográficamente los sistemas de auditoría y certificación en cadenas de producción de carne y soya en Paraguay y Brasil, cuestionando el modo en que estos mecanismos construyen una realidad “certificable” muchas veces separada de las prácticas concretas en terreno.
“Creo que lo que realmente se fiscaliza son los reportes, que son una abstracción de lo que realmente es la producción en terreno”, señaló la investigadora, quien siguió de cerca procesos destinados a mercados europeos, desde la selección del ganado hasta la exportación. En uno de los casos observados en Paraguay, describió cómo ciertas prácticas de bienestar animal eran mantenidas solo durante la presencia de la auditora internacional. “La hija del ganadero me dijo que no tenía que sacar fotos de esa parte”, relató, luego de que comenzaran a utilizar picanas eléctricas una vez finalizada la supervisión.
La exposición también profundizó en la proliferación de sellos de sustentabilidad en la industria de la soya brasileña. Según explicó, la multiplicidad de auditorías, certificaciones y cadenas de custodia genera una compleja red difícil de rastrear incluso para especialistas. “Era como atravesar un portal fractal”, comentó Tusing sobre su experiencia investigando los distintos esquemas regulatorios existentes.
En esa línea, la académica cuestionó el alcance real de estas iniciativas ambientales. “Solamente el 4% del monocultivo industrial en Brasil es certificado. Entonces también hay una sobreexposición de estos procesos verdes, lo que podemos llamar clásicamente greenwashing”, afirmó. Asimismo, sostuvo que muchas de estas categorías dependen más de criterios burocráticos que de transformaciones efectivas en los modos de producción.
La investigadora también presentó experiencias de certificación participativa en redes campesinas y orgánicas de Brasil, donde -a diferencia de los sistemas industriales- predominan relaciones de confianza, colaboración y vigilancia interpersonal. Allí, explicó, las tensiones no se juegan únicamente en términos técnicos, sino también morales y comunitarios.
Finalmente, Tusing propuso ampliar esta línea de investigación hacia ámbitos como la patrimonialización alimentaria y las denominaciones de origen en Chile. “Me interesa la pregunta de cómo es vivir esta cadena de certificaciones y sellos, y también cómo es consumirlo”, concluyó, planteando la necesidad de observar críticamente cómo los alimentos se transforman en objetos verificables, comercializables y legitimados por distintas formas de autoridad.
La primera sesión de 2026 de GESA se puede revisar en el siguiente enlace.
Foto principal: Bloomberg.