Contra la amnesia ciudadana

Tras catorce meses en cuarentenas interminables, rutina y encierro, expertos alertan que la capacidad de la memoria de construir recuerdos se está viendo afectada. A pocos días de las megaelecciones en Chile y ante la probable fragilidad de nuestra memoria conviene recordar y reflexionar algunos puntos en juego.

El derecho a elegir a alcaldes y concejales se recuperó en democracia en 1992. Ellos tienen el deber de satisfacer las necesidades de la comunidad local y asegurar su participación en el progreso económico, social y cultural. Más allá de ambiciosos postulados, los municipios son claves por un principio básico de organización social: los problemas deben ser abordados desde el nivel más cercano y consistente con su resolución. En aspectos como la salud primaria, el medioambiente y la participación, el municipio tiene un mayor potencial de actuar con eficiencia/eficacia en favor de nuestro bienestar. Votemos por quienes hayan demostrado capacidad de hacerlo.

El reconocimiento reciente del derecho a elegir a los gobernadores es un logro fundamental en favor de la descentralización. Ellos presidirán los gobiernos regionales con el deber de formular políticas de desarrollo acordes al territorio. Si bien los intendentes se terminan, los nuevos delegados presidenciales dirigirán el gobierno regional interior. La fórmula sugiere cierta continuidad del centralismo y son muchas las interrogantes sobre su implementación. Sin embargo, este fin de semana se inicia una etapa nueva, liderada por aquellos(as) que elijamos como representantes de una sociedad regional diversa. Votemos para dotarles de la necesaria legitimidad ante las fuerzas centralistas.

El derecho a elegir a quienes por primera vez en la historia redactarán de manera conjunta la Constitución fue logro de la explosión del hastío ciudadano de 2019. Se trata de redefinir los fundamentos de nuestra convivencia que sostienen las leyes y políticas que nos constituyen como sociedad y definen nuestra relación con la naturaleza. No se trata de pensar en los “mínimos comunes” sino en los máximos, en nuestras mayores aspiraciones cuando lo que importa es por ejemplo la vida, la dignidad o la libertad. Tras el O19 y la llegada de la pandemia el camino ha mostrado divergencias, contradicciones, pero también diversidad y aprendizajes. Varios alertaron sobre las trampas del acuerdo constituyente, que pavimentaron el camino a los viejos(as) políticos(as) “enchulados” para la ocasión. No olvidemos que en su esencia se trata de escuchar la voz y capacidad de personas comunes y corrientes. Votemos para que así sea y para conseguir un cambio sustantivo y real.

Votar el fin de semana es necesario para fortalecer lo local, lo regional y lo humano; pero no es suficiente. Luego nos toca ejercer ciudadanía día a día y en cada acción. Si la pandemia ha afectado su memoria, le recuerdo: la política es demasiado importante para dejarla otra vez solo en manos de los políticos.

Dr. Andrés Marín Ricke

Columna de opinión publicada en Diario El Austral de Osorno el día 12 de Mayo de 2021.
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